
Andar liviana de equipaje es elegir llevar conmigo lo que me hace bien. Seleccionar y descartar. Darme un momento para limpiar todo lo que me es indiferente. Todo lo que ya no saca una sonrisa.
Andar liviana es cuidar mi energía. Dosificada en pedacitos valiosos que voy a salir a regalar. Que voy a salir a recibir.
Andar liviana es elegir a donde manifestar mi voz y escuchar, y hablar, con el corazón.
Andar liviana es rendirme y descansar. Liberar todo ese peso de mi espalda.
Andar liviana es volverme observadora de mis pensamientos. Amplificar los que me expanden.
Andar liviana es vincularme desde el disfrute y el respeto. Celebrar los espejos que me rodean.
Andar liviana es priorizar la facilidad, la sencillez, lo natural. Y creer en eso!
Andar liviana se siente bien, se siente como yo.
¿Y vos? ¿Vas liviana?
Los abrazo desde Irlanda
PD. En la foto están las dos mochilas con las que viajo por el mundo actualmente.

Deja un comentario