DESCANSO

Mi mente me pide ir a un ritmo y mi cuerpo sabe cómo acompañarlo. A veces van en sintonía, a veces no. Lo más interesante de todo esto es que los seres humanos somos tan orgánicos como la naturaleza y tendemos al balance, a la homeostasis.

Esta última semana fue súper movida. Nueva ciudad, nueva casa, nuevo trabajo. Todo paso tan rápido. Y mi cuerpo se desplomó. Me pidió detenerme. Dormir mucho, moverme menos.

Me lo permito, y se siente tan bien. Ajustar la agenda mental a la necesidad de mi organismo para que mente y cuerpo conversen y dancen en armonía.

Abrazo!

Regina

Deja un comentario