
«Intenta hacerle lugar a lo apartado. Los síntomas y desarreglos son intentos desesperados de decir que sí a aquello a lo que decimos que no» – Joan Garriga
Hace tres semanas y media llegue a Australia. Y hace dos que estoy trabajando en la cosecha de papas en un campo a una hora y media en tren de Melbourne.
Ahí separo
piedras
pedazos de tierra
papas verdes
papas podridas
raíces
plantas
de las papas que están listas para ir a fábrica.
Algo que me pareció sorprendente te de este trabajo es que todos esos restos que vienen del suelo y se descartan, también acompañaron el crecimiento de los tubérculos.
Como en la vida
obstáculos (piedras)
creencias limitantes (raíces)
miedos (papas podridas)
pensamientos egóicos (plantas de más)
heridas sin sanar (papas verdes)
nos acompañan mientras nos convertimos en papas redondas, alargadas o en forma de corazón, como la que tengo en la foto.
Ver la totalidad del proceso. Integrar esos detalles “molestos” requiere valentía y humildad.
Mirar la belleza del conjunto, de las partes. Dejar de recortarnos. Respetarnos completas, completos.
Porque si las papas se expanden en un suelo rocoso, ¿cómo no lo vas a hacer vos? ¿cómo no voy a poder yo?
La naturaleza es de los espejos más sabios y acá estoy: aprendiendo. Con poca señal y la mayor parte de mi semana cubierta de tierra.
Los abrazo y les deseo una hermosa semana
Regina

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