
¿Qué diferencia hay entre pensar, escribir o emitir palabras porque sí y una declaración? Que la segunda lleva implícitas otras dos palabras: compromiso y acción. Declarar significa para mi hacerme responsable de lo que digo y del efecto que tienen mis palabras en mi, en mi entorno, en el mundo.
La palabra crea realidad. Afirmativo. Con la siguiente aclaración: la palabra no necesita ser emitida para crear realidad. Su pensamiento ya es suficiente y su materialización en ondas sonoras básicamente la refuerza.
Rezos, mantras, declaraciones. No es necesario estar en un templo religioso ni sentado cual Buddha debajo de un árbol para declarar. A veces las declaraciones son para uno mismo y pueden hacerse en cualquier momento y circunstancia.
Las quejas, las justificaciones y el culpar a otr_s son excelentes pistas y puntos de partida para comenzar a hacer declaraciones que empoderen nuestra vida, manifestando por ejemplo:
_Me comprometo a terminar el trabajo para el lunes
_Te pido por favor que la próxima vez nos pongamos de acuerdo sobre este tema antes del encuentro
_Te ofrezco mi ayuda para el proyecto
_Te propongo que busquemos alternativas al problema juntos
_Prometo trabajar mis miedos e inseguridades para mejorar nuestra relación
Los condimentos a los pedidos, las ofertas y las promesas son los detalles. ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cuáles son las expectativas que tengo o que tiene la persona sobre el tema en cuestión? Los detalles justos para que esa declaración efectivamente tome una forma y suceda. Es decir, se convierta en acción.
Pensar y hablar no es gratis, tiene un valor o un desvalor que le asignamos nosotros mismos y somos capaces de alterar en función a nuestros deseos e intenciones.
Revisar mis palabras, reformularlas y declarar me empodera.
¿Qué declaración empoderadora vas a hacer hoy?
Besos!
Regina

Deja un comentario